Marco Ricci
Marco Ricci (Belluno, 1676- Venecia, 1730), nace en Belluno en 1676; es sobrino y, a veces, colaborador de Sebastiano. Probablemente a principios de siglo, Marco realizó un viaje a Roma y a Nápoles, donde queda impresionado por la poética prerromántica de Salvator Rosa. Al volver al Véneto, parece interesarse tambien por la pintura veneciana cinquecentesca, encontrando ideas y fuentes de inspiración en los fragmentos de paisaje incluidos en las pinturas de Tiziano y en las estampas inspiradas en los dibujos del Cadorino y de los artistas de su ámbito: estas circunstancias le llevan a formas expresivas más sosegadas respecto a las aprendidas de Salvator Rosa.
Después de haber trabajado en Florencia con Sebastiano y en Milán, donde tiene la oportunidad de conocer las obras del genovés Alessandro Magnasco, Marco se dirige en 1708 a Londres, llamado para trabajar como escenógrafo en los principales teatros de la capital inglesa. A Venecia vuelve solamente en 1716, y durante el viaje de vuelta tiene ocasión de visitar los Países Bajos, en donde su tendencia natural a la observación de la realidad se enriquecerá con nuevos estímulos.
Ya en Venecia, introduce un nuevo elemento en su poética: las ruinas arqueológicas. Produce un buen número de caprichos, paisajes montañosos o fluviales en los que introduce antiguos restos aquitectónicos; el uso insistente de estos elementos ha hecho pensar en un viaje suyo a Roma, por otra parte no confirmado. En cualquier caso, Marco es el fundador de la pintura véneta de paisaje en el settecento, influyendo con sus obras a los dos mayores intérpretes de este género activos en Venecia después de su muerte, Giuseppe Zais y Francesco Zuccarelli.
Muere en Venecia en 1730, probablemente se suicidó.
