Bernardo Bellotto

Bernardo Bellotto (Venecia, 1721 - Varsovia, 1780) fue un pintor veneciano hijo de Lorenzo Belloto y de Fiorza Domenica Canal, hermana del famoso vedutista Canaletto. Desde 1735 trabaja en el taller de su tío, y ya en 1738 pertenece a la Fraglia de pintores venecianos. Al poco tiempo, deja el taller y realiza diversos viajes recorriendo numerosas localidades italianas (Roma, quizás junto a Canaletto; Lombardía, en 1744; Verona, Turín y Florencia, en 1745). A la vuelta ya posee un estilo personal, más dirigido hacia el realismo que el de su tío-maestro.

Bernardo Bellotto demostró un talento precoz para el paisaje, género que plasmaría con frescura y belleza. Como pintor de vedute se caracterizó por una representación más precisas de la arquitectura, un tratamiento más dinámico del cielo y el agua, y un claroscuro más dramático, así como, por supuesto, una gama mucho más variada de lugares retratados.

En 1747, con tan solo veintiséis años, fue invitado por el Elector de Sajonia a trasladarse a Dresde. Allí alcanzó de inmediato fama y obtuvo el cargo de pintor de la corte. En los diez años que vivió en Dresde, produjo numerosas vedute de la ciudad y de sus alrededores, muchas de las cuales están actualmente en la Gemäldegalerie de Dresde: pinturas de gran efecto verista que denotan su conocimiento de las obras de los paisajistas nórdicos, presentes en gran número en las colecciones reales.

En 1758, la emperatriz María Teresa de Austria lo convocó a Viena. Sin embargo, el clima cultural imperante en aquellos años, marcado por el neoclasicismo, impulsó al artista a partir hacia San Petersburgo en 1766 para trabajar en la corte de Catalina II, haciendo una parada en la corte de Estanislao Poniatowski. Tras sentirse a gusto en Polonia, se estableció definitivamente en Varsovia, donde pasó los últimos años de su vida y donde se convirtió en pintor de la corte en 1768. Trabaja en la decoración de la sala del Castillo Real, compuesta de 24 vedute de Varsovia -recolocadas en su lugar recientemente-, y que será denominada de Canaletto (de hecho, Bernardo utiliza a menudo el apodo de su tío); además pinta otras vedute de la ciudad y telas que celebran acontecimientos de la corte, aparte de una serie de Roma inspiradas en estampas de Piranesi.

Dejó una huella imborrable en los lugares que visitó, plasmada en sus pinturas, que se distinguen por la precisión en los detalles y la cuidada representación de la luminosidad. Las vistas pintadas en Varsovia sirvieron de modelo para la reconstrucción de la ciudad tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Muere en Varsovia en 1780.

Obras del pintor Bernardo Bellotto en Venecia y otros lugares