Bernardino Castelli

Bernardino Castelli (Pive di Arsiè,1750 - Venecia, 1810) fue un pintor nacido en la provincia de Trento, en 1750. Su aprendizaje empieza en la escuela de un tío suyo, y después en la de un modesto seguidor del neoclasicismo romano, Giovanni D'Antona di Feltre. Ya desde el comienzo, este joven pintor se especializa en la retratística, alcanzando un cierto éxito; en 1772 está en Treviso y en 1775 se traslada a Padua, para llegar poco después a Venecia, donde, en 1782, es elegido miembro de la Academia de Pintura. Sucesivamente realiza algunos viajes a Emilia, a Bolonia y a Ferrara.

A través de sus pocas obras seguras conservadas, es posible reconstruir su compleja evolución artística: al comienzo (Retrato del gentilhombre Pietro Gradenigo, en Ca' Rezzonico, de hacia 1780), Bernardino se muestra unido a la tradición retratistica véneta que tenía en Alessandro Longhi su mayor exponente, interpretada de manera más retórica y reiterativa. Posteriormente su interés se dirige hacia la retratística inglesa (Retrato del Procurador General del Mar Francesco Falier, igualmente en Ca' Rezzonico, de 1786), pero interpretada todavia de forma retórica y sin ligereza. En el último decenio del siglo, acentúa su interés por el mundo anglosajón, que parece totalmente presente en los retratos de Teodoro Correr (1795) y de Ludovico Manin, último dogo de Venecia (1789-1797), ambos en el Museo Correr de Venecia, realizados con delicados tonos sombríos, ricos en sutiles cambios tonales.

Castelli muere en Venecia en 1810.

Obras del pintor Bernardino Castelli en Venecia